Esa tarde me fui hacer una limpia con una doña que escupía alcohol de su boca y pintaba garabatos en las paredes…… Me rezaba oraciones incomprensibles mientras le cortaba la cabeza a una gallina y dibujaba cruces en mis extremidades con un huevo mientras se jalaba de las greñas…Supuse que estaba ebria…me carcajeaba por dentro…..fue muy simpática sin embargo. En verdad habían sido semanas difíciles, llenas de mierda, llenas de desconexión absoluta, días de tendencias suicidas, días de mujeres malvadas, de carreteras paradas, de accidentes estúpidos, días de Internet desquiciante, días de hambre sin ganas de comer, días de soledad, días de números celulares que nadie responde, días de añorar lo que nunca sucede, días de extrañar a gritos en tu cama lo que nuca volverá, días de filmes malos, días de ejercicio exacerbado para apaciguar a tus demonios, días sin amigos, días sin lágrimas ni sonrisas, días sin madre ni padre, días de querer escribir algo inspirador sin tener motivos para fingirlo, días incontables intentando encontrar a alguien y encontrar sin embargo la misma infelicidad en la mirada de todos. Fueron días PERROS. La doña vertió el contenido del huevo en un vaso con agua, me preguntó que qué era lo que veía dentro del vaso, le respondí que parecían como mil agujas, dos nudos, una iglesia, una mujer…….. Ella carcajeo y después suspiró. Después se empino un trago macizo del alcohol que quedaba en la botella de plástico. Cada vez me caía mejor. Le pregunté que donde se escondía dios, le dije que debería estar en alguna parte, porque sentía que lucifer toqueteaba mis talones….y podía sentirlo todo el tiempo. Ella respondió diciéndome que no fuera estúpido, que esto no le incumbía ni a dios ni al diablo, que era solo la pendejés varada en mi cuerpo. Ella dijo que todo lo que habia visto en el vaso era cierto, pero que ni un ejercito encallado en su furia podría determinar nunca el destino de un hombre, que dios era dueño del sol y la luna, de las estrellas y constelaciones, y posiblemente lucifer tan solo un amigo distante, que ni siquiera uno era tan bueno ni el otro tan malo como se decía, pero que el único dueño de mi destino era yo… Eso me pareció por segundos como superación personal para desahuciados pero había algo de cierto en sus palabras. No tenía miedo, seguía teniendo un poco indiferencia. Continuó diciendo que solo los cobardes le temen a la muerte y que los verdaderos idiotas le temen a la vida. Me preguntó que cuál era yo. Le dije que ambos. Ella acarició mi cabeza como hacia muchos años nadie lo hacia. Sentí ganas de llorar. Me dijo que me curaría, que regresara cuando estuviera dispuesto a no ser tan idiota para pensar que era un cobarde. Me dijo que parecía una persona buena y valiosa, valioso como para quedarme toda esa riqueza dentro de mí sin compartirla. Me pidió entender eso. Me fui sin pensar en nada, debía de tirar la bolsa negra con el contenido del huevo en un crucero sobre la carretera sin voltear. Así lo hice. Regresè semanas después, pero no porque me sintiera mal, de hecho mi ánimo había mejorado mucho, estaba disfrutando la tardes de bicicleta, tocar mi guitarra y bailar con contra mi sombra, la cerveza sabía dulce, y por alguna razón sonreía como un idiota con desconocidos y me sentía orgulloso por ello. Me propuse seguir escribiendo, enamorarme sin restricciones y permanecer libre. La única verdad es que quería agradecerle a la doña por su humildad y atenciones que habia tenido conmigo, y lo más importante…..mostrar interés en mí. Cuando llegué a su casa, los vecinos me dijeron que había muerto una semana antes. Regresé a casa sin voltear. Me senté en el balcón recordando cada una de las palabras que me regaló la doña de la cual nunca supe su nombre, entonces como arte de magia lloré como no lo hacía en años, ella también me habría de regalar sin saber todas las lagrimas que estuvieron ocultas presas en un sin numero de semanas tristes que purificaron esa tonta gaveta repleta de malos recuerdos inservibles. Entonces, escribì esto: Se es lo que se siente y la forma en que se camina es la forma en que se vive y muere, es una ley simple e infalible…………Pero si vives sin vivir en el pasado, sin pensar en el presente o en el futuro y tan solo vives como deseas y crees merecer habrás vivido al menos una gran parte de algo que no muchos vivirán. El baile y el scotch para mis amigos, la amistad y el amor para todos ellos, para todas las gentes que acarician nuestras cabezas cuando estamos al borde de la locura. Cruzando TERMINABLES días perros. Con cariño para Valerio.
martes, 31 de agosto de 2010
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