El personaje principal de esta pequeña treta y de toda nuestra existencia es la mente, su indescifrable maestría. Dicen los que conocen, los onirionautas ò dreamwalkers (exploradores del mundo de los sueños y la mente) que la vida consiste tan solo en un infinito número de eslabones sensitivos separados radicalmente por inevitables pestañeos, que vivimos atrapados en una permanente sucesión de viajes indefinidos (sueños) que cobran un sentido real cuando sucumbimos ante ellos, porque “aceptar un instante es aceptar todo lo que existe”. Que los sueños son reales solo mientras duran, pero que posiblemente la vida y la muerte también perduran tan solo hasta que despertamos. “Porque la vida es una cuestión de milagro, el mundo tan solo es un examen para ver si podemos elevarnos hacia experiencias directas, para ver si podemos mirar mas allá de nuestra visión, la materia es una prueba para nuestra curiosidad, la duda es una prueba para nuestra vitalidad”.
Me resisto a creer que tan solo somos el común denominador y resultado de nuestra naturaleza gobernada por leyes físicas, y aunque nuestra conducta no es una excepción a estas leyes considero existe también un breve espacio de libre albedrio que nos pertenece ajeno a estas; la elección y responsabilidad nos pertenecen, nuestra vida son nuestras creaciones, nuestras creaciones resultado de nuestra imperfección y frustración, el esfuerzo por lograr algo, nuestros deseos y motivaciones que respiran a través de nuestra piel. Nuestras mayores creaciones colectivas fueron el resultado de nuestro deseo por superar nuestro aislamiento y tener profundos vínculos y conexiones, fue por ello que edificamos sistemas de símbolos para compartirlos y comunicarnos entre nosotros, pero los símbolos y las palabras son inertes, están muertas, no sienten ni deberían transmitir emociones y sin embargo lo hacen erizando y ruborizando todo el tiempo nuestro rostro, la palabra amor y odio siempre serán inexplicables; construimos los caminos pero la magia estuvo siempre allí desde el inicio de nuestra existencia.
Bajo ese panorama, con todo este abanico abismal de posibilidades nos hemos conformado con tampoco, en donde la humanidad ha dejado empeñada la magia y el existencialismo desacerbado….
¿Porque las historias del mundo y la civilización No son historias de progreso sino de estancamiento eterno?
¿Qué limita realmente a la gente lograr desarrollar su verdadero potencial? ¿Por qué nuestra característica humana predominante sigue siendo el temor y la pereza?
………………¿Porque seguimos fungimos como ciervos y fanáticos de las estructuras y sistemas de control, de los sistemas de condicionamiento y conformismo masivo…….? ¿Por qué continuamos anquilosados frente al televisor en lugar de atender y encargarnos de las cosas que realmente importan………?
En este breve espacio hemos encontrado movimientos lucidos, que raramente responden a iniciativas de gobiernos o elites de poder, innegablemente provienen del dinamismo y pasión de los individuos por y en pro de los individuos, de allí los grandes hitos. La nuestra, es la búsqueda de una nueva historia, la de cada uno. Nuestra duda perpetua, nuestra narrativa. Y nos aferramos a ella por la sospecha de no poder relatarla con simples palabras. Pero hemos construido ejemplos; encontrarnos por necesidad la negación del viejo mundo para alcanzar uno nuevo. Hemos creado modos alternativos de vida, nuestra vida y nuestra muerte, propia de una micro sociedad subversiva a la deriva de sociedades enteras que la ignoraban. Motivados siempre por el hecho que sin importar cual vacio luciera el mundo, ni cuan degradado nos pareciese todo era posible y dadas las condiciones adecuadas un nuevo mundo era tan probable como el anterior. Empezar de nuevo desde el principio. Del silencio a la transgresión. Estando tan llenos sintiéndonos absolutamente vacios, la gran vida, el gran instante, un lugar llamado cosmos; donde cada persona, cada acción, cada objeto, cada lugar, deja una marca indeleble, donde el sueño será siempre destino, esa será nuestra última estación, el único puerto……………………………………………..Wake Up………
Entre los intrincados resquicios de los sueños, la vida y la muerte se instala ¨Walking Life¨. Una travesía indecible que bien pareciese un puñado de sueños hechos a base de celuloide mágico. Escrita y dirigida por Richard Linklater esta pieza compromete esquemas paradójicos de nuestra existencia a base de relatos de experiencias y conocimientos de filósofos, científicos, actores, disidentes, ebrios y santos que comparten con Wiley Wiggins; un “pasajero” que intenta despertar de un sueño interminable o de una muerte cotidiana, pero que en lugar de ello emprende sin querer nuestra gran búsqueda. Reduciendo a cenizas paradigmas obsoletos para construir aire puro a base de libres aleteos; radical, insumisa, genuina, subversiva, bella, profunda, innovadora, inquietante, arriesgada, seductiva, transgresora, inteligente, exuberante, ecléctica, mágica, extraña; una persiana en constante movimiento…….un filme que reafirma la belleza e importancia del cine como medio y refugio para la emancipación individual y confirma a su vez los valores universales del arte, un pequeño escaparate donde cada minuto se observa un espectáculo diferente, un lugar común que como cualquiera determinará el curso del resto de nuestras vidas.
