jueves, 15 de septiembre de 2011
La Guerra Contra el Narco.
El Gran Simulacro
¿Por dónde comenzar a tratar un tema tan complicado? Tan complicado que a la distancia pareciese un muégano indescifrable hecho a base de multitudinarios factores imposibles de dividir, sin pecar antes de simpleza, y otras veces un ejercicio de simple inercia que se explica a sí mismo como resultado de la negligencia e ineficacia de los aparatos de estado, los funcionarios que desde hace décadas y décadas han tenido como prioridad enriquecer sus bolsillos, sumir al país en miseria, ignorancia, e inculcar un dogma llamado corrupción como método único para sobresalir en un medio plagado de èl, que permite la sustentabilidad de esta corrupción empezando en los altos niveles…...Que desemboca al infierno que hoy día vivimos; la etapa más critica y desoladora de la historia de México. La era de la guerra contra el Narco. El Gran Simulacro:
Uno de los temas recientemente más documentados ha sido la Historia del Narcotráfico vista a través de los sexenios de los gobernantes en turno, no es secreto para nadie que el Narcotráfico ha estado ligado íntimamente en la política mexicana en todos los niveles, desde presidentes municipales hasta jefes de estado, no es un secreto para nadie que el narcotráfico no solo ha convivido con el aparato de estado sino que también se han alimentado mutuamente, de armas, de dinero, de poder, de tráfico de influencias, es bien sabido y documentado de igual manera que el Narcotrafico ha realizado las funciones sociales del gobierno en algunos pueblos y zonas del país, levantando municipios enteros; pavimentando calles, construyendo escuelas y caminos, ¡Financiándole enormes campañas políticas a los políticos ! Una industria que genera millones de dólares, que tiene empleados a cientos de miles de mexicanos que carecen de oportunidades de trabajo digno, de dinero y esperanzas. Analistas políticos coinciden (por sentido común) que el problema del Narcotráfico y la economía Criminal se debe al creciente proceso de empobrecimiento, marginación y exclusión que vive por lo menos la mitad de los mexicanos, así como ante la falta de alternativas de vivir con cierta dignidad, ¡empecemos por ese punto! La raíz del círculo vicioso que tiene sumido a este país en la actual cruenta situación; es la miseria de los más en contrapunto con una reducida élite podrida en dólares, hay que comer, y si comer significa delinquir, muchos optarán por esta opción, quizás la única, esto no lo comprenden quienes declararon la Guerra Contra el Narco, dado que siempre han tenido comida, vestido, una vida digna, y un corazón duro para no bajar la mirada ante la podredumbre sobre la cual están erigidos sus palacios. El hombre más rico del mundo con negocios estratosféricos en la ciudad más peligrosa del orbe, un arzobispo que es capaz de prestar docenas de millones de dólares y reza misa a personas hambrientas, solo es posible en el inmoral matadero que habitamos.
Dejemos claro ese punto: Miseria.
Bajo este panorama, el gobierno federal en voz de Felipe Calderón anunció el 11 de diciembre del 2006 que iniciaría una batalla contra el crimen organizado, sin una estrategia ni plan maestro, sin una logística clara, sin capacidad y plenitud para llevar a cabo la magna empresa; con tan solo una sarta de ridículos argumentos que poco a poco se han ido confrontado; como supuesta escalada de violencia en aquel año, la incursión del narco en la vida política, la corrupción y complicidad de las autoridades y la participación de funcionarios del propio gobierno, mismos argumentos que los especialistas analizan y consideran no válidos dado que esos factores existían con la misma intensidad desde hacía ya 25 años, con estadísticas confiables, analistas profesionales ( No la propaganda mediática) descartaban el argumento de que México había escalado de un país de tránsito de estupefacientes a uno de consumo, menos cierto aún en ese momento que México estaba en un punto inminente para que la droga ¨Llegara a nuestros hijos¨ cuando se demostraba que el uso de estupefacientes se había mantenido estable, aún por debajo de algunos países latinoamericanos. Malévolos pretextos, mentiras que se erigían para maquillar intereses de carácter político, el primero para justificar la permanecía en la silla presidencial después de su dudoso triunfo, y segundo para acatar órdenes y solapar intereses del gobierno de los Estados Unidos. ¿Porque exacerbar una Guerra Perdida y previsible desde el principio? Cuando se sabe que no se puede combatir a la economía criminal siendo juez y parte ¿Por qué los militares Mexicanos habrían de triunfar en una batalla que U.S. lleva perdiendo por casi un siglo? ¿Por qué encabezar una Guerra Sangrienta e inútil cuando se reconoce que las altas esferas del gobierno mexicano conviven y residen en los engranajes del Narcotrafico? ¿Por qué seguir pereciendo en esta gran farsa cuando el primer mandatario no es capaz ni siquiera de poner nombre y apellido a las personas de los gobiernos anteriores que según sus palabras, permitieron que el problema creciera desde hacia decadas y por fin ¨Saliera de Control ¨ ¿Por qué liberar de los cuarteles a los militares que carecen de preparación para actuar con una lógica adecuada y así combatir la delincuencia de una manera efectiva y no solo empeorar la problemática? Cuando sabe perfectamente que uno de los grupos más voraces y sangrientos de crimen organizado (Los Zetas) fueron alimentados, adiestrados y desconcientizados por la misma ¨incorruptible¨ fuerza armada del país. ¿Por qué llevar a un barranco sin fondo a un país entero cuando en el 2006 el grueso de la población no padecía la violencia del narcotráfico? Y después de cinco años tratamos de respirar con el agua hasta el cuello, con alrededor de 50,000 muertos tocando día con día nuestras conciencias. ¿Por qué permite que esta farsa continúe Sr. Presidente? Mientras este genocidio crece y crece, el cual no tiene llenadero, fecha ni límites para terminar. ¿Por qué se empeña en seguir mostrando su ridícula y patética sonrisa minimizando con justificaciones simplonas la horrenda y desgraciada condición de masacre nacional?
Le diré porque………………
Porque no eres más que un pobre imbécil e inepto que no has calculado bien las consecuencias de tus actos, tú y tu gabinete de idiotas inconscientes metieron la pata y no tienen culo suficiente para mostrar un poco de humildad, reconsiderar sus decisiones y dejar de seguir escarbando la tumba del país, no han tenido y seguramente no conseguirán un poco de conocimiento y valor para entender y afrontar que es más sensato buscar la contención y el mantenimiento ajeno a las estructuras del estado con una planeación estratégica que involucre la prevención del consumo de las drogas, educación, cultura de la legalidad, empleo y cultivos alternativos, y mil ideas más que podrían compartir contigo académicos, especialistas, escritores, jóvenes y ciudadanos que están sumidos en la desesperación porque no dejas de balbucear pendejadas, si te importaran mis hijos, nuestros hijos, grandísimo hijo de puta, estarías pegando ladrillos construyendo escuelas y no mandando al ejercito a matarlos afuera de ellas.
Hoy, 15 de Septiembre del 2011 te digo que no hay nada que festejar, más que la desgracia no haya tocado aún nuestras puertas, que comparto un entero luto con las personas que han perdido a lo largo de estos cinco años algún miembro de su familia en medio de este Gran Simulacro, solidaridad y calor a los huérfanos de la misma, fraternidad con la gente que habita la misma tierra que ahora piso y que sufre al igual que yo, la diáspora de este país que no queremos tal y como esta, que no merecemos y habremos de construir o morir en el intento para ello, con esta gente que soporto por décadas el yugo violento de tu miseria y hoy por fin la has despojado de su sonrisa.
Gracias por Nada.
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