NEOFASCISMO
Veamos: Este concepto de Anarquía, que se ha venido cocinando, trabajando, manipulando y estigmatizando desde hace ya muchos meses por la propaganda del estado en los medios masivos de control y contención de masas, los cuales no argumentan que significa realmente, que persigue, en donde trasciende, pero que lo utilizan de facto para delimitar a cualquier grupo disidente que opte por la acción directa en contra del estado y de esa manera justificar su represión bajo cualquier medio, validando la violación de derechos básicos, validando la utilización de tácticas de ataque prohibidas, validando la brutalidad policiaca, el pago y uso de infiltrados que fungen como grupos de choque para justificar ante los medios su proceder y coartar el libre derecho de la información mediante la represión y encarcelamiento de los corresponsales de los medios independientes, señores……Se llama fascismo.
Disidentes, anarquistas, radicales:
Por supuesto que existen grupos de disidentes y radicales que violentan el orden público, gente con sentido común que ha reflexionado y a través de la historia de este país han aprendido que la las marchas multitudinarias, el llene de formas y el formarse en filas juntando firmas para ser escuchado es un juego patético y malgastado, que solo manifiesta credulidad, pasividad, y una especie de manifestación de un punto de confort.
Yo protesto (he cumplido mi parte) -ellos “escuchan” (han hecho su parte) = Que todo siga igual.
Habría que preguntarnos:
¿De dónde proviene la violencia mayor? ¿Dónde inicia?
¿Destruir un Mcdonalds, un Starbucks, saquear un supermercado que lucró con los votos a cambio de tarjetas en las últimas elecciones es violento?
Y entonces dime: ¿Qué es matar de hambre a un pueblo, degradarlo al olvido, joderlo con un palo constantemente y excluirlo?
¿Eso es un parte de la evolución de la inserción al libre mercado y modernidad?
¿De dónde proviene la violencia mayor? –Repito-
Un monumento no siente, no muere, su destrucción no martiriza; sin embargo simboliza.
…..Matar de hambre a un pueblo, reírte en su cara y cagarte en su salario mientras lo sometes a una cultura de consumo exacerbado…..
¿Qué es?
Eso es violencia ¡carajo!
Nos han programado para resistirnos a nuestra violencia, porque somos ahora un país democrático y civilizado con un sistema que avanza hacia el primer mundo, hablamos propia y educadamente con los señores de gobierno.
Pero los señores que gobiernan son burdos, lerdos, egoístas, rayan en el analfabetismo, golpean, agreden y asfixian a la gente.
Claro que existe gente que esta hasta la madre, hasta la madre de ser perseguido, de ser golpeado, de estar sometido, de ser violentado, olvidado por lustros y lustros de años.
Esta gente que toma acción directa y violenta, posiblemente está harta, harta de que la caguen, de que se burlen, de que la golpeen, harta de escuchar esos mismo comentarios simplistas de pseudo-líderes de opinión descalificándolos por que han optado por defenderse y contra-atacar, porque han optado por regresarles su violencia. Y no solo son Anarquistas. Es gente que ha vivido durante muchos años y consideran que las cosas no cambiaran siguiendo las instrucciones de un sistema que tan solo preserva la rotación de su élite política. Que solo la acción directa y la fuerza de la gente podrán frenar el paso avasallador de un sistema desalmado.
El seguir siendo las victimas en un país lleno de ellas ya no cabe en el itinerario.
Lo consideran un auto-sin-respeto. Ellos no morirán con una bota instalada sobre su cuello.
Y están en su derecho de creerlo.
Pero la gente promedio se pregunta:
“Y estos grupos Anarquistas, ¿En que ayudan al país?”
Yo respondo:
No mucho más que tú, sentado frente a tu ordenador Re-Twiteando, intentando salvar el mundo presionando ENTER. Mirando Tv auto-sometiéndote a las mentiras del noticiero y consumiendo ferozmente entre comerciales.
Tu razonamiento es simple y sin sentido:
“Seguir sometiéndome es la única manera en la que han de dejarme de someter los que me han sometido toda la vida.”
Alguna vez sería bueno poner la guardia y hacerles entender que no será tan fácil la próxima vez.
Aquí estamos:
La violencia del estado en contra del pueblo es constante, lacerante, permitida y vorazmente suministrada a todas luces y está bien.
Nuestra violencia en nombre de la defensa para marcar un límite para ya no ser violentados es un acto incivilizado, reprobable, enjuiciable y punible.
El estado puede violentar, matar y estatificar ese proceso.
El pueblo no puede ni siquiera defenderse.
No debe. No sin antes pasar por un delincuente.
Bonito juego ¿no?
Un juego que hemos decidido jugar sin ninguna ventaja para nosotros.
Los grupos disidentes que toman acción directa tienen el mismo derecho de expresarse como ellos lo consideren, incluyendo la violencia, ellos saben su parte y sus posibles consecuencias, el mismo derecho que tú tienes de ser indiferente y no hacer nada al respecto con un país que se va a la mierda.
La diferencia es que ellos, los radicales liberan al menos su existencia. Y la defienden.
Y lo inevitables es señalar también que a todos, los disidentes y a los pasivos, nos faltan medios más creativos para golpear realmente las estructuras del sistema.
El hecho, la trampa:
Pero proclamar a todos los grupos disidentes como Anarquistas es más peligroso y tramposo.
Es el equivalente a decir, que todos los países que están en contra de las políticas gubernamentales de U.S. son “Terroristas” (por ejemplo).
Eso tratan de estatificar, que cualquiera que esté en contra de las políticas del estado comandadas por EPN y recientemente coludidas con todos los demás partidos eventualmente será un Anarquista.
Ante todo este gran y difícil panorama de reformas injustas que el estado intenta implantar y el descontento generalizado que ha de surgir por parte de la sociedad. La justificación de una represión generalizada se sustentara en contra del Anarquismo. De los Anarquistas.
Por eso la estigmatización mediática en contra de ellos en los tabloides de la Mass-Media.
“Eso grupo de delincuentes, escoria, porque no hay forma de llamarlos, que no quieren nada bueno para el país”. –Dice el idiota del noticiero de las 07:00 A.M.-
¿Y las televisoras si quieren algo bueno para el país?
¿Televisa y TV Azteca quieren algo bueno para el país?
Por eso tratan de justificarlo pagando golpeadores infiltrados, traídos del Edo. Mex, transportados en camiones clase turista; para dar la nota en primera plana y sustentar sus medidas de represión futuras.
¡Eso se llama fascismo!
Golpear y encerrar a periodistas independientes acreditados para no documentar realmente lo que pasa y liberar la información se llama ¡Fascismo!
Destinar dinero de los contribuyentes para pagar campañas de desinformación a duopolios televisivos y desplegar su propaganda para satanizar movimientos sociales.
¡Se llama fascismo!
¡F.A.S.C.I.S.M.O.¡
El destino de este país, el presente próximo será comandado por el fascismo.
Por eso las reformas a la ley de Seguridad Nacional.
Más policía, más ejército, más infiltrados.
Por eso el gran desplegado mediático.
Saben perfectamente que el país está a punto de estallar y que el único medio de contener la furia de la gente será el FASCISMO.
La represión.
Por eso van armando una realidad aparente con anticipación.
Y lo más alarmante es la forma en la que optamos por jugar su juego; los buenos y los malos, los pacifistas y los violentos, los malditos Anarquistas.
Sin querer seguimos asistiendo con ojos cerrados a nuestro destino anticipado.
Asistiendo cordial, respetuosa y sumisamente.
jueves, 3 de octubre de 2013
martes, 1 de enero de 2013
La avenida de las estatuas violadas.
La avenida de las estatuas
violadas sería entonces su nuevo nombre.
Mientras corríamos por las
aceras podía ver los mares de gente trastabillando como en una cuerda floja,
tentando a oscuras su nebuloso porvenir.
Gritábamos a ciegas. Tarareábamos
a unísono consignas mudas que jamás serían escuchadas.
Eso era México; México
defraudado, México traficado, México saqueado, México mediatizado, México idiotizado, México comercializado,
México ultrajado, México vulnerado y subestimado.
El 07 de Julio en la marcha de
las estatuas violadas entendimos todos los caminantes enfurecidos y tristes que
habíamos perdido nuevamente la batalla. Que habíamos optado jugar en último
momento un juego que no estaba diseñado para que ganáramos algúna vez. Que habíamos
jugado otra vez con ese viejo ampón llamado Democracia Mexicana suplicando que
esta vez desistiera de utilizar sus viejos trucos sucios.
Esta vez entendíamos penosamente
que no sería suficiente armarnos de conciencia y poesía para hacerles frente,
que nuestras canciones de ilusa libertad y unión nunca rozarían siquiera sus corazones.
Que ellos contaban con
riquezas incalculables.
Con sistemas de manipulación de
masas apabullantes.
Pseudo-lìderes de opinión comprados
y descerebrados.
Que a ellos los soportaban las
instituciones financieras.
Las cadenas de supermercados.
La opulenta oligarquía política
del país.
Los sindicatos corruptos.
Los intereses internacionales.
Un ejército de militares descorazonados
y desconcientizados que exterminarían si así estuviera estipulado en la nueva
agenda.
El sistema de facto maquillaría,
compraría, violaría, malversaría cualquier resquicio de ética básica para mantener
la permanencia de los suyos en el poder, que los medios para mantener la
sustentabilidad de la élite burocrática y empresarial no conocía límite alguno,
no reconocía cifras, estadísticas, no diferenciaba entre pobreza y ejecuciones.
Eso era México.
Y nuestra rabia se dispersaba
sin llegar a un punto fijo, sin aterrizar en ninguna parte.
¿Entonces que hay que hacer?
¿Hacia dónde ir?
No encontrábamos respuestas.
Porque en el fondo no se
trataba de que hubiera ganado uno u otro. Se trataba de haber cruzado este
largo y triste recorrido de mentiras, de cinismo en el nombre de construir un
nuevo sendero. El dolor que provocaba ver desmoronarse esa costosísima pifia,
un teatro que se había montado para llegar al fin al mismo punto:
El desamparo. La Ignominia.
En el fondo lo que nos
laceraba era ver el triste e inexorable panorama que nos aguardaba. Que no merecíamos,
pero que algunos cuantos ya nos tenía reservado.
¿Entonces que hay que hacer?
Re-pensar. Construir.
Reconstruir. Reconfigurar.
¿Hacia dónde ir?
Re-direccionar. Pero con el
mismo objetivo.
Las respuestas a fuerza de
necedad llegaron por si solas.
Habría que volver a construir
los caminos, dejar de jugar su juego; autoproducir, autogestionar, autodirigir
nuestro porvenir.
Reconfigurar la estrategia;
porque si habíamos llegado aquel callejón sin salida había sido por una cultura
de corrupción y malversación que habían construido ellos, la cual habían tardado
en construir decenas de años, la cual nos había sido heredada desde que nacimos
en este pueblo. Y nuestra respuesta primordial sería construir una nueva plataforma
cultural y de sustentabilidad para vivir. Construir al menos los cimientos para
que nuestros niños crezcan rodeados de otros paisajes y posibilidades y añorar
nuevas expectativas, nuevos porvenires.
Hay que ir entonces a donde
nos lleven los caminos que vayamos construyendo.
Hay que redireccionar la rabia
de manera inteligente. Esta sería nuestra materia prima.
Porque si el conformismo nos
sujetara una vez más. Si la desmoralización nos invadía de nuevo jamás tendríamos
otro fin que de convertirnos tarde que temprano en ellos.
REDIRECCIONAR.
CONSTRUIR. TRANSITAR.
La visión de un nuevo mundo será
siempre soportada por un proyecto colectivo; de lo que se quiere, se sueña, de
lo que urge y se necesita. De lo que espera construir en un mundo.
Si no existe una pre-concepción
no existirá nunca jamás nada.
Y el principio de ese nuevo
que mundo que habrá de construirse esta en nosotros.
No comienza con un estruendoso
Big-Bang de dimensiones estratosféricas que cambie todo de un zarpazo.
Comienza con arduo trabajo y
constancia en las calles, en los barrios, en las comunidades. En nuestros
pueblos. El viejo “Piensa Global, actúa local nos refleja de manera exacta.
Nuestros pueblos que carecen
de bibliotecas decentes.
De espacios de esparcimiento
creativo, intelectual, de libre albedrío para decir lo que se tenga que decir.
Hay que tomar entonces los
espacios y hacerlos fértiles, con nuestra voz, nuestras ideas, nuestros
proyectos, nuestra música, con nuestra conciencia y nuestros puños.
Porque uno a veces piensa que
es sus cavilaciones sobre estos temas se está solo. Pero hay decenas de
personas que están en la misma frecuencia y más allá de doblegarse ante la
complacencia juvenil y rebeldía como simple suvenir entienden perfectamente que
es ahora una necesidad imperante de pensar y discutir y accionar sobre este
tema. Entienden que es urgente.
Es urgente construir
plataformas, construir alternativas. Construir nuevos discursos, nuevas expectativas,
nuevos paisajes, reconstruirnos en sí.
Y posiblemente volvamos a
caminar sobre la avenida de las estatuas violadas con la frente en alto. Y podríamos
perder una decena de batallas más.
Pero estaremos más preparados,
con una logística y operatividad bien definida. Con nuestros pasos
sincronizados y resueltos.
Con nueva y feroz poesía.
Con nuevas y estridentes líricas.
Que harán retumbar los
confines de las ciudades.
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