jueves, 29 de abril de 2010

La ciudad del infierno. Parte II



Donovan

Repentinamente me prende del cuello; lo sacude con fuerza salvándome así de morir enterrado en mis sueños, vuelvo entonces en reversa y tomo precipitado una gran bocanada de aire como intentando librarme así del agua que llenaba mis pulmones, giro el cuello y solo veo una gran sombra con bordes difuminados frente a mi; con ese tamaño podría bloquear el sol –pienso- lo observo impávido como un imbécil, y entonces se ríe a carjadas de mi.
–Hemos llegado -dice- ¡tú loco! al fin hemos llegado.
Inspecciono el lugar, un pasillo largo divide los asientos que han quedado vacíos por completo, el vagón inmerso en oscuridad me permite contemplar su silencioso naufragio, algunos parcos rayos de luz se cuelan por las fisuras del techo apolillado y una luna de puta madre se puede ver a través de la ventanilla,..Entiendo, hemos llegado, ahora se donde estoy: estoy dentro del tren que me ha traído de regreso a la ciudad del infierno, ahora estoy en casa.

….Ahora lo puedo recordar…. me devoraba un grupo de tiburones en altamar, podía ver un cartílago pendiendo de mi hombro coloreando el mar, y curiosamente cuando recordé que no sabia nadar comencé a ahogarme, ¡carajo! ¿Ahogado o devorado? Afortunadamente ese gorila inoportuno me ha despertado a tiempo y no tuve que decidir, “porque algunos sueños pueden anunciar tu muerte, y otros si los concluyes pueden aniquilarte en vida”. Mamá decía que mi padre soñaba que una maquina de vapor trataba de arrollarlo, que de repente se encontraba parado en medio de la vía contando los durmientes para poder dormir, después un gran faro alumbraba su espalda, cuando volteaba la maquina se ponía en marcha y empezaba a silbar con alaridos infernales que parecían mas humanos que otra cosa, él comenzaba a llorar al tiempo que corría descalzo sobre el balasto; pensába, que cuando esta lo alcanzara todo terminaría en esta y sus demás vidas, pero se necesita ser muy optimista para pensar en futuras vidas........
Después de su muerte mama enloqueció, dijo que había hecho todo lo posible para despertarlo pero que el gran artefacto se les había adelantado y había hecho lo suyo….. Fui donado a la caridad pública una vez que fue insufrible la situación con ella, y ahora estoy aquí frente a esta luna de puta madre tratando de juntar las migas que quedaron esparcidas en el olvido……

Mientras desciendo del vagón recorro con mi mirada la estación de trenes de la Ciudad Oscura casi derruida, el paisaje encantador colmado de luciérnagas que contrasta con los drogadictos, vagos y putas parkeados en la vieja sala de espera, ellos han librado el alambre de púas que la sitiaba y ahora se han anclado empecinados por un chorro de solvente, los recuerdos despintados en las paredes vencidas por la humedad y la dulce voz del merolico deforme que predica el fin del mundo como consecuencia de una pesadilla de dios… Es entonces cuando enciendo el primer cigarrillo de la larga fila que espera su turno, ajusto el sobretodo y emprendo a visualizar mis recuerdos en reversa.
Algunas veces es necesario asirte del pasado para no desvanecerte del todo, de vez en cuando es necesario flagelarte un poco con el, revisar entre sus cenizas; tal vez porque las cicatrices que este ha dejado es lo único que podríamos jurar que fue real, asfixiante e imprescindible, porque lo llevas debajo de la piel corriendo por los intrincados caminos de tus venas.
Mientras cruzo por debajo del puente, la luz disminuye, poco a poco las voces se van perdiendo a lo lejos, hasta que solo el sonido de las piedras que aplasto con mis botas alcanza a llenar el vació inmenso de la noche, “Bienvenido a la ciudad del infierno” se alcanza a leer en un gran afiche que muestra a un doverman con las letras en su pecho; solíamos llamarla así, la Ciudad del Infierno, antes de que la catástrofe tocara a nuestras puertas y se llevara consigo la parte bonita de las cosas. Realmente no era tan malo este lugar, podías caminar por horas y horas, perderte a fondo, observar los atardeceres cavilando desfiguros mientras observabas el vació de las estrellas y tener plena seguridad de que de alguna u otra forma estarías en casa al anochecer…. Pero después, fue difícil encontrar una explicación lógica al asunto….fue como si una barranca se cruzara en el camino, como si un tramo de la vida estuviera inconcluso y todo junto con ella se viniera abajo ….un desastre natural…. Me figuro que a veces el destino puede ser un desastre natural.
Me detengo de repente, una enorme iglesia se posa arrogante frente a mi, sin pensarlo demasiado me dirijo hacia ella, como si una vieja ficción dilucidara el camino que debo de seguir, el eterno gigante de piedra no acaba de impresionarme, no soy muy espiritual que digamos, pero no deja de causarme un sentimiento de delirio y melancolía cuando la observo desde abajo. Me encantaba venir de pequeño, levantarme temprano los domingos, vestirme como todo un snob y ganarle en la carrera a mi tía y a mi hermana cuando sonaba la segunda campanada y aunque me produjera asco ver al padre, hubiera matado porque una gota de agua bendita acariciara mi rostro cuando éste la rociaba sobre los niños al recibirlos en la puerta antes de entrar a misa de ocho….


-¡Hola!, ¿Qué haces? ¿Escarbando en el pasado?

Súbitamente el brillo de sus ojos se incrusta en mi mirada, como dos piras de fuego antes de germinar un inevitable incendio, la scaneo con profundidad, me quedo estático en sus ojos negros y aunque después de verla no sabia como había podido vivir tanto tiempo sin ella; sabia muy bien que detrás de esa puerta el infierno me esperaba pacientemente.

-Si. Escarbo en el pasado. ¿Sabes? no te vi venir… supongo…

-Eso es porque raramente el destino es tan obvio para avisarte cuando este ha llegado.
Me llamo CIRCE, y desde que te vi, antes de cruzar el umbral de la iglesia tuve la impresión de que algo parecido al destino se acercaba sigilosamente a mi vida…

-…Entonces crees en el destino CIRCE?…

-No. Pero no creerías que tan irreconocible puede quedar la vida una vez que lo has maquillado con el; mmmm….........me refiero a que el destino es amoldable siempre a tus necesidades y siempre adorable en retrospectiva, depositas en el la parte horrenda o preciosa de las cosas, pero nunca la parte real, no hay tales existencias abarrotadas de felicidad con tonalidades doradas contorneando sus siluetas, pero tampoco encontraras nunca maravilla mas encantadora que la oscuridad tétrica de la madrugada a la cual todos temen….por que yo se que las cosas maravillosas siempre suceden inmersas en mares de calamidades y dulces agonías. Pero sin embrago existen estos pequeños espacios en los cuales no vale la pena detenerse para pensar a que se deben; solo seguir hasta que el dolor sea insoportable…… ¿no?

-No lo se, pero si ese es mi destino, cualquier dolor seria leve y soportable……….

Después de eso, solo nos consumimos junto al humo del cigarro que pasaba de su boca al besarme y que lentamente lo exhalaba por mi nariz en un ciclo infinito que juraba seria eterno, el silencio; nuestro silencio apareció como un conjuro destinal que nos apartaba de todo, de todos. La noche maduro y un cielo rojo se asomo sin avisar al tiempo que bebía el alcohol de sus labios, el frenesí, la lujuria que motivaba mi desenfreno, podía sentir su mirada perdida cuando clavaba mis dientes en su cuello después de resbalar mi lengua hasta la hendidura de sus senos, de pronto la botella de whiskie resbalo de mis manos, ella tomo un trozo grande de vidrio del suelo y lo clavo en mi palma, los chorros rojos generosos colorearon intempestivamente la noche pálida, el calor de nuestros cuerpos, la siempre dulce perdición sinsentido y la inconsciencia nos penetro de tajo, todo se volvió una melodía placentera y oscura de la cual pudimos sostenernos un largo rato. Después todo y no mucho, todo empezó a girar dentro de mí, el mundo trastabillaba caóticamente después de sentir un golpe seco en mi cabeza que me sumió de inmediato en la confusión, mientras una luna roja a medio morir nos encontraba bebiendo de la sangre que escurría de la palma de mi mano.

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